Todos hemos pasado, o estamos pasando por esta experiencia. He acabado la carrera de Magisterio, ¿y ahora qué? Bien sabemos todos que en este mundo de la educación, nunca se acaba de estudiar y aprender, tienes que estar en constante formación, pero ¿qué opciones tenemos al acabar la carrera que nos ha ocupado el tiempo durante cuatro años? Hoy os traemos un artículo escrito por Jorge Bermejo, en el que nos cuenta desde el punto de vista del estudiante, cómo ha sido su experiencia y qué le pide al futuro en el mundo de la educación.

La etapa universitaria, es un periodo de tiempo en nuestra vida en el cual recibimos una formación específica y una serie de conocimientos académicos, que generalmente nos marcarán en la vida profesional. En el presente post, quiero mostrar desde un punto de vista personal, diferentes sensaciones y opciones que se nos pueden presentar a la hora de terminar la carrera.

 

Soy un actual estudiante del grado de Educación Primaria con mención en Educación Física, en el último año de carrera. Durante mi etapa universitaria, he llegado a plantearme e imaginarme como sería el momento en el que acabas la carrera, mi entrada al mundo laboral… Una serie de aspectos que llegado este punto, me empiezan a crear miedo e incertidumbre, es decir, sensaciones que antes no había llegado a tener.

Personalmente creo que el miedo es una sensación que tenemos ante situaciones que no conocemos. Por ello, pienso que una forma de contrarrestarlo es estar seguros de nosotros mismos, tener presente aquello que queremos conseguir y ser conscientes de que podemos hacerlo, gracias a la formación recibida y sobre todo, al empeño y la ilusión que ponemos para lograr nuestros objetivos. Por ello, puedo decir que en mi caso, tengo un fuerte deseo por emprender este viaje y poder seguir aprendiendo de las diversas situaciones que se me presenten en la vida.  

Por otro lado, está el orgullo y la satisfacción tras conseguir, en mi opinión, una de las metas más importantes de tu vida, y resulta bastante gratificante pensar que estás preparado para ejercer la profesión a la que tanto tiempo has dedicado.

 

A todos en algún momento de la vida, nos surge la duda de qué es lo que nos depara el futuro, en el que nos tenemos que plantear diversas opciones acordes con nuestras metas y objetivos. En mi caso, dicha duda mana de la incertidumbre al acabar la carrera. Una incertidumbre basada en las diversas alternativas a las que podemos optar al finalizar, como seguir ampliando los conocimientos a través de un máster u otro grado, intentar encontrar trabajo directamente, empezar a prepararse las oposiciones…

Personalmente y dada la importancia de los idiomas hoy en día, he decidido pasar en principio un año en el extranjero. Se trata de algo que siempre he deseado, ya que me resulta una oportunidad que, aparte de ayudarte con el idioma, te enriquece de manera cultural, personal y profesional. He barajado diversas opciones para viajar al extranjero y, finalmente me he decantado por viajar como Aupair. Dedicarse a la educación, requiere un alto grado vocacional y creo que poder pasar un año en el extranjero y dedicarse exclusivamente al cuidado de los niños en una familia, es una gran oportunidad para mi persona y mi formación. Al volver del año en el extranjero, me gustaría empezar a trabajar en un colegio y seguir formándome y avanzando, algo que considero primordial en el papel del docente.

 

En definitiva, creo que a lo largo de nuestra vida laboral viviremos diferentes situaciones dando por hecho que unas las disfrutaremos más que otras. Lo que debemos tener presente es que de todas ellas aprenderemos y nos aportarán algo nuevo y que la única forma de superar nuestros miedos e inquietudes, es enfrentándonos ellos.
Por último, me gustaría agradecer la oportunidad de reflejar mis pensamientos e ideas a las creadoras del presente blog, Cristina e Irene. Dos profesoras del colegio en el que estoy de prácticas, de las cuales he podido aprender bastante, no solo con las interesantes entradas hasta ahora publicadas para el mundo de la educación, sino en las prácticas de grado que aún estoy cursando.