Las emociones, es decir, las reacciones subjetivas al ambiente, afectan directamente al aprendizaje. Cuanto más relajado y contento esté un alumno, mayor será su capacidad de evocación y retención de conocimientos. Por ello, es importante que el maestro ponga todo de su parte para generar en su aula el mejor clima posible para este propósito. Su papel es fundamental pues sus alumnos le deben percibir como referente y persona de confianza.

¿Cómo podemos conseguir un ambiente positivo en nuestro aula?

El uso del humor por parte del maestro, además de captar la atención de sus alumnos, hace que éstos le perciban de una manera más afectuosa. También proporciona un clima distendido, muy favorable para el proceso de enseñanza-aprendizaje.Resultado de imagen de clase dibujo

Los alumnos no se deben sentir evaluados constantemente. Hay que eliminar la presencia de cualquier amenaza, ya sea de tipo personal, como humillaciones públicas, por parte del maestro (“A ver si atiendes por una vez en tu vida”) o de los compañeros (burlas); o de tipo académicas (“Como sigas así vas a suspender”), pues éstas interfieren negativamente en el aprendizaje.

Los alumnos se tienen que sentir escuchados por eso es importante fomentar la participación. En todos los grupos los hay que constantemente dan respuestas en la clase y aquellos que nunca levantan la mano y prefieren pasar desapercibidos. A estos últimos hay que procurar darles voz también, si bien no les gusta participar por miedo a dar respuestas incorrectas, podemos buscar otros momentos en los que pedirles opinión para que también se sientan parte activa del grupo, que ellos también cuentan y que son importantes para el maestro. Para reducir el temor a dar una respuesta incorrecta, David A. Sousa recomienda:

  • “Suministrar la pregunta a la cual corresponde la respuesta errónea (hubieses estado en los cierto si hubiese preguntado…)”.
  • “Darle al alumno un sugerencia que lo lleve a la respuesta correcta”.
  • “Pedirle a otro alumno que le ayude”.

El escenario ideal es conseguir la desinhibición de todos los alumnos; que se sientan lo suficientemente cómodos para poder hacer aportaciones y expresar sus opiniones.

Los alumnos se tienen que sentir tratados de manera justa. Por supuesto no se deben hacer referencias personales negativas delante de los demás compañeros de clase. Hay que hacer reconocimientos de vez en cuando de todos los alumnos, incluidos aquellos más disruptivos. Todos tienen algo que merece el refuerzo positivo.

Otro aspecto fundamental es la cohesión de grupo. El nivel de confianza entre todos los alumnos de la clase debe ser adecuado para que se sientan cómodos y a la hora de trabajar en grupo o por parejas no tengan problemas en hacerlo con cualquier  compañero de la clase. Para trabajar dicho aspecto os compartimos un pdf con dinámicas para realizar con vuestro grupo:

http://cajondeherramientas.com.ar/wp-content/uploads/2015/07/MANUAL-DINAMICAS.pdf